Miguel Díaz
25 may 2026, 11:21:03
Madre mía, qué cosa más densa… Nada más acercar la copa ya te envuelve un torbellino de frutas oscuras maceradas, como ciruelas en coñac viejo pero multiplicado por diez. Es un mundo perdido embotellado. En boca parece un coupage de jarabes exóticos y chocolate negro viejo, de ese amargo hermoso, con un punto salino que me recuerda al caldo de algas y a la aceituna negra umami. Toda esa fruta oscura ondulante viene acompañada de un colchón de hongos secos, polvo de setas, tabaco curado y un amargor herbal como de licores de hierbas y un fondo de hojarasca húmeda. Es especiado, con pimienta negra y un eco de cerezas que tira a jarabe para la tos pero en plan goloso. La textura es aterciopelada pero con una profundidad que marea, casi un vórtice de fruta negra concentrada, la densidad más melosa que puedas imaginar, como un licor de cerezas marrasquinas mezclado con nueces y un puntito de Maggi. El final es eterno, infinito, con ese regusto entre chocolate puro, barril de jerez añejo y hierbas amargas. Brutal, decadente y maravilloso. 🍫🥃







