
María Carmen Navarro
26 may 2026, 05:21:07
Pues nada, abro la botella y lo primero es esa sensación densa, más espesa de lo normal, ¿no? Como si el líquido tuviera más cuerpo nada más olerlo. 💨
En nariz aparece un alcanfor increíble, de esos que llenan, mezclado con tabaco mentolado y un punto herbáceo que tira muy fresco. Hay fruta fermentándose, como ciruelas a punto de pasarse, y un toquecito cárnico casi escondido, muy sutil. Ahumado apenas, una sombra.
Al darle un sorbo, sin prisa, se nota menos brillante y directo que otros, tira más a profundo, como si estuvieras más cerca del wash, y ahí salen unos aceites que untan todo. 🛢️ El barniz y los pares siempre bailan bien, y aquí en el retrogusto se nota ese barniz que se queda, largo, muy largo, como un eco.
Con unas gotas de agua la cosa cambia: se despierta un lado más herbal, casi mentolado pero suave, y la fruta se hace un pelín más madura. Los toques cárnicos se disuelven y aparece una “W” que es un activo obvio, le da carácter. 🤔
Me hace gracia pensar en ese alambique con historia japonesa, y en los dos barrilitos custom que usaron, esas octavas a medida. Cada sorbo tiene sus méritos, pero lo que mola es ese tango entre el barniz profundo y la frescura mentolada que no se va.