Sr. Ángel Guerra Tercero
25 may 2026, 18:10:41
Madre mía, este whisky es de una pureza casi religiosa 🍋 Es minimalista al extremo, milimétrico, como si solo existiera pomelo. Nada más. Casi binario: malta y pomelo, pomelo y malta. En nariz, recuerda a masa de pan y tiza, muy limpio, como el lienzo “Blanco sobre blanco” de Malévich. Luego aparece un toque a baguette fresca de madrugada, a las 5:30, cuando aún no ha salido el sol. Tiene una japonesidad genuina que te envuelve, pero este peque sigue siendo ultra puro, sin estridencias. Al final, deja un rastro de cítricos, vino blanco, algo de grano molido… todo en su justa medida. Sublime en su sencillez.







