Celia Valentín Segundo
25 may 2026, 08:40:59
Acabo de servirme un dedo, color oro pálido tirando a champán de boda. En nariz es puro pastelito danés con albaricoque confitado y un puntazo de pimienta blanca que parece salir del roble, nada agresivo. Luego sale un montón de fruta: mirabelles, lichis en lata, hasta un toque de chicle de fresa que no me esperaba. Casi empalagoso pero sin llegar, como un bizcocho con crema pastelera y melocotón. En boca el cuerpo es más bien ligero, muy afrutado, diría que muscatel y fruta conservada. Me recuerda a un gewürztraminer con ese punto goloso, casi bombón de chocolate blanco. La turba es mínima, el tiempo borró el humo que quedaba, y ahora es solo un susurro de aire marino, como oler la brisa en la isla de Arran. Acabado medio, muy limpio, con la sensación de haber comido una tarta de melocotón y natillas. Es un aperitivo estimulante, más de Lowlands que de Highlands, con esos alambiques anchos que dejan pasar toda la fruta. Muy rico para tardear sin pensar. 🍑🍍







