
Srta. Marta Asensio
11 may 2026, 23:10:56
¡Hola a todos! Os cuento un poco sobre lo que me ha parecido un whisky que me he tomado. Tienen curiosidad? Pues mira...
Al abrirlo, lo primero que note es un olor que me recordó a... a cuando mi abuela hacía mermelada de pera en otoño. Dulce, pero no empalagoso, ¿sabes? También algo como... ¿cuero viejo? De esos libros antiguos del abuelo.
Al probarlo... ufff, qué sorpresa. Entraba suave, pero luego explotaba en la boca. Sentí algo como caramelo tostado, de esos que se quedan pegajosos en los dientes. Y luego... ¿humo? Sí, como si hubiera pasado cerca de una fogata. No un humo agresivo, sino más bien... reconfortante.
Lo curioso es que después de tragarlo, me quedé un rato pensando. Venía un sabor que no me esperaba... como avellanas tostadas. Y ese calor que se expande por el pecho... qué bien. 😊
No sé, para mí es uno de esos licores que no se beben rápido. Hay que tomárselo con calma, saboreando cada sorbo. Me hizo pensar en tardes de sábado, con buena compañía y sin prisas.
¿Lo repetiría? Sin duda. No es para todos los días, pero para esos momentos especiales... va perfecto. 👌